La Mente y el Cuerpo se influyen entre sí.
El Cuerpo y la Mente son sistemas en continuo proceso de transformación. El cuerpo y la mente son procesos sistémicos íntimamente relacionados. El cuerpo y la mente forman parte de la misma estructura cibernética y este sistema cuerpo-mente se caracteriza por interactuar como un circuito de comunicación en ambos sentidos porque interactúan e influyen entre sí. Todo lo que sucede en una parte del sistema afecta a la otra parte, porque no es posible hacer un cambio en uno que no afecte al otro.
Nuestros estados mentales y emocionales influyen sobre nuestro cuerpo y viceversa, por esto es fundamental un buen estado de ánimo para recuperarse de una enfermedad física y al revés, en muchos casos con ciertos estados mentales, anímicos o emocionales pueden deparar en síntomas físicos y hasta enfermedades concretas.
Si pensamos de forma diferente nuestro cuerpo cambia, si actuamos de forma diferente nuestros pensamientos cambian.
La Ley de la Variedad Requerida afirma que, en cualquier sistema cibernético (flujos de energía vinculados al control y sistemas), la persona del sistema con la más amplia gama de comportamientos o variedad de elecciones controlará el sistema, es decir que la persona con más alternativas tendrá el control del sistema.
La Experiencia tiene Estructura
Cada uno de nosotros crea su estructura personal a lo largo de su vida creando sus propias experiencias y siendo responsables de cómo afectan esas experiencias en cada uno de nosotros.
Por ello, los patrones con lo que nos manejamos día a día organizan nuestra experiencia. La buena noticia es que si cambiamos estos patrones podemos cambiar nuestra experiencia. De esto podemos deducir que cualquier persona puede cambiar su enfoque de vida personal o profesional en cualquier momento, nunca es tarde, si se quiere, detectando esos patrones, esa programación que limita su progreso, ya que estos programas o patrones son subjetivos en base a los estímulos y filtros que utiliza cada persona.
Tuve la suerte de tener relación profesional con un número uno del mundo del tenis y a la pregunta de ¿Cómo conseguías éxito tras éxito y mantenerte como número uno? La respuesta fue que, estaba programado para el éxito.
En todo Comportamiento, hay una Intención Positiva.
El comportamiento de una persona debe separarse de la intención de la persona. En última instancia, hay una intención positiva detrás de cada comportamiento, porque toda conducta tiene como objetivo conseguir algún beneficio.
Hasta las conductas que nos parecen más negativas en las personas siempre se hacen con un propósito y este propósito tiene una intención positiva o adaptativa en el fondo.
Esta presuposición nos ayuda a aclarar que lo que funcionó en su momento puede que no funcione ahora o no es el modelo más adaptativo en la actualidad, esto nos hace tomar acción ampliar nuestra visión, nuestro mapa con intenciones positivas diferentes y adaptadas al momento actual en el que vivimos.
La conducta de una persona depende del propósito de la persona de lo que diga o haga, aunque no nos guste, si entendemos que hay una intención positiva detrás de cada acción, encajaremos mejor las críticas y nos enfadaremos menos, por lo que iniciamos un camino de ascenso al siguiente nivel de desarrollo personal y profesional.
Todas las cosas que hacemos o dejamos de hacer nos supone un beneficio, cualquier acción puede tener una intención positiva ignorada conscientemente. Esta presuposición sirve también para aplicártelo a ti mismo porque así puedes dejar de castigarte por acciones del pasado, recordando culpas y errores, llevándolas continuamente en tu mochila, así no puedes avanzar en la vida, hay que darle solución a esa conversación pendiente contigo mismo.