1. Es fundamental tener a mano un diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, un diccionario de sinónimos y otro diccionario de dudas. También es conveniente tener a mano las reglas ortográficas.
2. Hacer las oraciones sencillas para que todas las personas que deban leerlo puedan entenderlo con facilidad.
3. Saber la diferencia que existe entre los lenguajes. El lenguaje de los negocios está hecho para comunicar fácilmente y de manera inequívoca. El lenguaje literario cumple cometidos diferentes, puede expresarse de manera concreta, directa y clara, metáforas, imaginativa.
4. Es muy conveniente que utilicemos lo menos posible los verbos como haber, ser tener y estar. Es preferible sustituirlos por otros como poseer, permanecer, pertenecer.
5. Es recomendable evitar escribir los párrafos largos. Se puede escribir, simplemente como se habla, dándole un toque de un modo más formal y correcto, evitando el uso continuado de coloquialismos.
6. Si estamos en un entorno profesional y dirigimos un escrito profesional a un amigo, es conveniente dar trato de amigo, igual que si estuviéramos cara a cara.