1. No por mucho escribir, porque sea más largo es mejor. Al escribir, hay que ser breve en todos los casos. La extensión de una carta no debe sobrepasar una o dos páginas. En una nota interna no más de una página y un informe no debe extenderse más de cinco páginas. Un libro depende de la temática y lo que se quiere perseguir.
2. No podemos dejar ideas o información de forma estanca o separada. Es recomendable usar palabras de enlace al principio de la oración como por ejemplo “por lo tanto”, “por ello”, “puesto que”, …
3. Si somos capaces de reflejar nuestros sentimientos aportando palabras que reflejen éstos, se da mayor fuerza a los escritos, se impacta más si se dejan aflorar los sentimientos “estoy impresionado, me duele no haber hecho más después de estudiar los resultados…”
4. Siempre se tiene miedo a cómo empezar a escribir cualquier documento. Al preparar un escrito, hay que dejar surgir espontáneamente las ideas que se quieren reflejar, más tarde ya se estructurará el mensaje y se le dará la forma más conveniente. Hoy día con los procesadores de texto es muy fácil.
5. El título de un escrito debe conseguir dos cosas fundamentalmente; una dar una idea de lo que sigue a continuación y la otra captar la atención del lector.
6. Es conveniente que identifiques tu estilo de escritura para no cansar al lector. Las personas quieren la solución, quieren que los lleves directamente al grano y tu habilidad será la que marque esos tiempos.