Uno de los conceptos que nos puede ayudar a discernir realmente lo que somos o queremos ser con lo que creemos que deberíamos ser es la autoconciencia, porque esta nos va a servir para medirnos internamente y nos puede aportar información sobre la orientación de si nuestras acciones y decisiones están alineadas con nuestros intereses o necesidades reales.
Esto es muy importante tenerlo en cuenta para cada uno de nosotros, que todos los elementos estén en sintonía, porque cuando esto lo ignoramos, y recuerdo lo que ya sabemos, que todo es uno, cuerpo y mente, probablemente producimos transmisiones que más tarde detectamos de diferentes formas como problemas de salud física u otras disfunciones como pueden ser, casos muy asiduos que nos vienen en las sesiones de coaching, como incapacidad al no llegar al objetivo propuesto, provocando desmotivación continua que esconde cada vez más una acumulación en forma de ira, envidia, ansiedad o estrés que va reprimiendo cada vez más a nuestro ser.
Esto a su vez puede provocar en ti, apatía por las cosas y personas, es lo que llamo cabeza y brazos caídos, parece que nos faltan los recursos, que dan sensación de cansancio, confusión, debilidad o fragilidad emocional, porque de esta forma nada parece que fluya, todo se bloquea a nuestro alrededor.