Tu Comportamiento influye tus Objetivos
Anteriormente vimos que para alcanzar nuestro éxito hay que dar una serie de pasos que serán la causa de que produzca unas consecuencias, y lo óptimo sería que fueran las consecuencias que quiero.
También tenemos claro que según nos comportemos nos ayudará o frenará hacia nuestro éxito.
Y comentamos que el Coach debe tener recursos para ayudar a su cliente.
Hoy vamos a trabajar cada uno con su propio objetivo:
Ejemplo de objetivo: “Que no me absorba el tiempo de trabajo para estar con la familia”
Cada uno de los presentes que elija el objetivo que desea trabajar ahora.
Tenemos claro el objetivo y cumple con los filtros que nosotros normalmente aplicamos, ahora detallamos los pasos que un coach debe ayudar a aplicar para establecer las estrategias que ayudarán a alcanzar un objetivo adecuado.
¿Por dónde empezamos? Siempre por el principio o inicio.
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“Muchos malos comportamientos aparecen cuando nos sentimos inseguros.”
-MADS MIKKELSEN- Hannibal Lecter-
Positivizar el objetivo
Este es el primer paso, si es necesario, es conveniente que se cambie la polaridad en el sentido opuesto cuando planteamos el objetivo.
En el ejemplo que hemos señalado, el cliente podría decir “la próxima semana quiero sentir que distribuyo adecuadamente mi tiempo de cada día en las áreas de trabajo, ocio y familia”.
No trabajar el objetivo desde la negatividad
Si trabajamos el punto problemático desde la negatividad no podemos establecer una comparación, por lo que, positivizándolo, estamos creando su opuesto y en este sentido, ya hemos dado el primer paso, porque cualquier oposición lo que hace es confrontar, y desde la negatividad crearía problemas para los intereses de éxito del cliente. Plantearlo desde la negatividad sería como un opositor que nos ofrece resistencia mental que no nos deja progresar hacia nuestra meta, y esto conlleva que nuestro comportamiento no sea el óptimo.
En este paso, es conveniente que utilicemos enfoques adecuados para destacar las cualidades de nuestro cliente o coachee. Utilizaremos “más y mejor”.
Por ejemplo:
Quiero ser más organizado
Quiero mejorar mi planificación.
La Historia nos ayuda en el objetivo
Este paso 2 es la Historia esto es bueno si obtenemos referencias sobre acontecimientos, logros, hazañas anteriores, porque esta estrategia desvía la atención del problema en sí, para enfocarnos en lo que queremos, pero este tipo de paralelismos puede traer sus propias dificultades, ya que se tiende a fijar objetivos que no están al alcance del cliente provocando en él, una sensación de fracaso que no ayuda en el progreso. Si nos enfocamos en hitos conseguidos anteriormente por el cliente puede ser de gran ayuda para nuestro proceso hacia el éxito.
¿Qué hiciste en una situación en la que conseguiste tu objetivo?
¿Qué fue lo que más te gustó?
Vivir el futuro nos ayuda en el objetivo
En este momento, paso 3: Estado Deseado, pasamos a que nuestro cliente se recree en el estado en el que se desea encontrar. Por ejemplo, en nuestro ejemplo podría ser de la siguiente forma: Me gustaría dedicar 1/2 de mi tiempo disponible a trabajar y la otra ½ en partes iguales de ocio y familia.
En este paso de Estado Deseado describimos qué haríamos en cada momento.
Esta estrategia nos ayudará sin lugar a duda a tener mucho más claro cuál es el objetivo del cliente, pero todavía no nos da la seguridad de poder alcanzarlo.
Tenemos que reforzar al cliente para que su comportamiento de ahora en adelante sea proactivo, que esté lo suficientemente emocionado para que su objetivo merezca la pena. Todo esto se consigue a través de las diversas conversaciones y actividades durante un proceso.
Para ello, le preguntamos ¿cómo se puede organizar?
En este paso vamos a establecer una estrategia de futuro en el tiempo presente con el objetivo que quieres conseguir. Aquí utilizaremos el “como si lo hubiera conseguido”
Como sí he conseguido mi objetivo, ahora puedo disfrutar de cada momento que estoy dedicando a cada área y estoy y me siento bien sin estrés.